miércoles, 1 de septiembre de 2010

Ríodelaplata

Murallita porteña,
ese día te pintaste de blanco
o de gris.
Depende de los vientos,
murallita.
Depende de los cuerpos
que duermen en tus olas,
de las latas de tomate
que recortan tu arena.

Murallita porteña,
ese día me dijiste hola.
Lo escuché,
y le conté a papá,
murallita.
No sabía que no sabía
quién eras.
No sabía por qué me invitabas.

Murallita porteña,
ese día estabas inmensa.
Quién pensó en dejarme
frente a tu muralla.
Pálido, tembloroso, ansioso.
Acelerado, enceguecido, enamorado.
Quién pensó esta historia,
de adopciones forzadas que algún día sonríen.
Quién pensó en quererte,
murallita.
Quién fui yo
frente a esa muralla
que hoy abrazo.