No le pega,
lo boxea.
Para ver en cámara lenta
el hilito de la sangre doblando a la izquierda
y el diente inferior coleteando como Willy.
No le pega,
lo boxea.
Y en sus ojeras aparece el tobogán de la lágrima
que forma ese lago salado
donde los peces se asfixian,
los submarinos se derriten,
y mi pie deforme descansa
guiñándome una uñita encartonada
que ríe, ríe, ríe
Y nunca se corta.
miércoles, 10 de marzo de 2010
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muy bueno, che
ResponderEliminarqué burlona esa uña eh, no me gusta, es mala
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