miércoles, 10 de marzo de 2010

Liquidación

Como un perro marcando su territorio,
meo en rincones sin espacio,
rogando que este río amarillo
congele alguna vez tus pasos.
Y vuelvo al asfalto,
agarro una tiza,
escribo algo en la calle...
Y como un choclo, una bombacha o un hámster,
me pongo un precio
y alguien, en tan solo unos días,
me liquida.

1 comentario: